El amor es una emoción eminentemente humana, esencial para poder disfrutar la vida a plenitud. Lejos de los que muchos puedan pensar, el amor no es condenado por la iglesia cristiana, todo lo contrario pues en él se basa uno de los grandes preceptos de Jesucristo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éste. “(Marcos 12:31). La biblia está llena de pensamientos cristianos sobre el amor, capaces de ayudarte a construir una relación honesta, sincera y basada en los valores cristianos.

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Uno de los libros de la Biblia más hermosos y llenos de pensamientos de amor cristianos es el Cantar de los Cantares, considerado como uno de los poemas de amor más bellos jamás escritos pues describe la relación de amor pura que ha de vivir una pareja en matrimonio. Resaltan las descripciones amorosas de la pareja: “”Mi amado es blanco y sonrosado; sobresale entre diez mil. Su cabeza es oro fino. Sus cabellos son ondulados, negros como el cuervo. Sus ojos son como palomas junto a los arroyos de aguas, bañados en leche y sentados sobre engastes. Sus mejillas son como almácigos de especias aromáticas, que exhalan perfumes. Sus labios son como lirios que despiden penetrante aroma. Sus manos son como barras de oro engastadas con crisólitos. Su vientre es como una plancha de marfil, recubierta con zafiros (…). Su paladar es dulcísimo; ¡todo él es deseable! Así es mi amado y así es mi amigo, oh hijas de Jerusalén.” (Can. 5:10-16).

Sin embargo, el Cantar de los Cantares no es el único libro donde se habla del amor. En 1 Corintios 13:4-8 encontramos una de las mejores definiciones de lo que debe ser el amor: “El amor es comprensivo, el amor es bondadoso. El amor no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, siempre persevera. El amor nunca falla.”

Amar a otra persona exije sinceridad y honestidad. EL amor verdadero nunca se deja contaminar por el miedo o el interés, sino que lleva implícito la perfección, la lealtad y la bondad; la simpatía mutua, el trato cariñoso, la confianza y la lealtad. En el amor no tiene cabida el miedo: “No hay temor en el amor. Pero el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor lleva en sí castigo. El que teme no perfeccionado en el amor. Nosotros amamos, porque él nos amó primero. “(Juan 4:18-19).

Pensamientos cristianos sobre el amor

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